El general Trevilla llega a Sinaloa en plena escalada de violencia
En la última semana en el Estado han asesinado a 10 personas en un solo día, han matado a siete internos de un penal y han herido a ocho policías en un ataque con drones en medio de una espiral que se ha recrudecido tras la salida de Rocha Moya.
El general Ricardo Trevilla ha aterrizado este jueves en Culiacán, la capital de Sinaloa, en plena escalada de violencia en el Estado. Justo antes de la llegada del secretario de la Defensa Nacional, un ataque con drones en Escuinapa había dejado ocho policías heridos, los asesinatos llegaron a 10 el martes y el domingo dentro del penal de Aguarato murieron siete internos. Eso solo en la última semana. La espiral de inseguridad que vive Sinaloa desde septiembre de 2024 ha repuntado tras la salida temporal del gobernador Rubén Rocha Moya. El mandatario pidió licencia de su cargo después de ser acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de trabajar para el crimen organizado.
Trevilla ha llegado con el comandante de la Guardia Nacional, el general Guillermo Briseño, para supervisar a las tropas en el Estado, donde hay más de 13.000 elementos desplegados, de esos, 9.000 solo en Culiacán. A estos miles se unió el miércoles un grupo 90 uniformados llamados murciélagos, que son integrantes del Grupo de Operaciones Especiales. La presencia militar no ha servido para pacificar Sinaloa.
Sumida en una guerra fratricida entre las facciones de los dos capos del cartel, Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada, la entidad se ha llenado de cadáveres y de ausencias. En estos 20 meses, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (que emplea las cifras que manda la Fiscalía estatal) registra 2.706 homicidios dolosos y 111 feminicidios. Los datos sobre desaparecidos son menos precisos pero el Registro Nacional, a cargo de la Secretaría de Gobernación, ha reportado la desaparición de 1.683 personas desde septiembre de 2024 hasta ahora.
En esta espiral de inseguridad se han registrado picos como el de junio de 2025, cuando 257 personas fueron asesinadas en el Estado (es decir, 8,5 homicidios diarios), y valles como el de marzo de este año, que fue el mes con menos asesinatos desde que empezó la guerra y aún así fueron 79 víctimas (2,5 en promedio). El Secretariado todavía no ha publicado los números de mayo, pero conteos de medios locales, como Noroeste, apuntan a que el mes cerró con 164 homicidios dolosos, el más alto de este 2026, que coincide justo con la salida de Rubén Rocha Moya y otros tantos funcionarios por la acusación de EE UU.
El mandatario fue señalado junto a otras nueve figuras (entre los que estaba el alcalde de Culiacán, un senador de Morena, un vicefiscal, exdirectores de policía y exsecretarios de Gobierno) de proteger a Los Chapitos —la facción del hijo del Chapo— contra investigaciones, detenciones y procesos judiciales. Además, el expediente de Estados Unidos sostiene que los acusados cobraron sobornos millonarios. Así ,según la acusación, los funcionarios “permitieron a los Chapitos traficar con toneladas de narcóticos y cometer actos de violencia masiva con total impunidad”. Todos los acusados que estaban en activo han pedido licencia. Incluso, uno de ellos, el general Gerardo Mérida —quien fungió de secretario de Seguridad de Rocha Moya— se ha entregado a Estados Unidos, mientras el Gobierno federal pedía más pruebas antes de entregar al resto.
Sinaloa se ha convertido así en una piedra en el zapato en la estrategia de Claudia Sheinbaum. La presidenta y su zar en Seguridad, Omar García Harfuch, han mostrado un descenso de los homicidios dolosos en el país del 40% desde septiembre de 2024, es decir, en el mismo período de tiempo que se desató la violencia en el Estado. El Gobierno, que apuesta por seguir con el envío de militares, ha dado esta semana una estocada casi definitaba a la célula de Los Chapitos con la detención de Gabriel Martínez, alias El 80, que fue arrestado por el Ejército.
Con información de El País

