El republicano logró la victoria de Ken Paxton ante el favorito del establishment, John Cornyn. Tensiones hacia noviembre, la fuerza que retoma el presidente y las implicancias en México.

El triunfo electoral en la primaria republicana de Texas para el Senado de los Estados Unidos amenaza con cambiar los planes internacionales del gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum. Este martes, el presidente Donald Trump logró un importante triunfo de la mano de su candidato y fiscal general del estado, Ken Paxton, contra el establishment partidario. Con estos números, las previsiones que anticipan una derrota del magnate en noviembre entran en duda y, con ellas, las predicciones que se hacen en el Palacio Nacional.

El estado de Texas es uno terreno fácil para el Partido Republicano, que en los últimos años ha logrado establecer una fuerte hegemonía. Sin embargo, este martes se resolvió la nueva disputa al interior de la fuerza entre los sectores más trumpistas y aquellos que todavía representan el establishment y tienen diferencias con el inquilino de la Casa Blanca. La batalla, finalmente, fue para el favorito de Trump, quien refuerza sus planes electorales de cara a noviembre, cuando se renueve el Poder Legislativo para la última parte de su mandato.

Este martes la primaria la ganó Ken Paxton, un hombre que recibió el respaldo de Donald Trump a pesar de que su contrincante, John Cornyn, fue senador desde el 2002 y un pilar importante de la agenda republicana durante el primer gobierno del magnate neoyorquino. A pesar de sus relaciones en el mundo político y empresarial y de haber recibido millones de dólares en lo que fue la interna más cara de la historia de Texas, unas palabras de Trump publicadas en las redes sociales bastaron para acabar con su carrera legislativa: “Desleal”, le dijo el mandatario.

Con este contexto, se robusteció la campaña del fiscal general de Texas, Ken Paxton, un polémico funcionario que recibió menos apoyos durante la campaña, pero el fundamental de la Casa Blanca. Durante su carrera, el ahora candidato al Senado atravesó distintos escándalos tanto políticos como personales. Entre ellos, por ejemplo, un juicio político del que salió ileso por acusaciones de soborno y un polémico divorció que lo colocó bajo las luces de uno de los estados más importantes de los Estados Unidos.

A pesar de las polémicas que lo envolvieron en el pasado, Paxton logró hacerse con la candidatura y esto fue, en gran parte, por el apoyo que recibió de Donald Trump. Este escenario ejemplifica que las predicciones que anticipan una derrota republicana en las elecciones de noviembre podrían estar equivocadas. Este martes, el líder republicano logró que un hombre con menos apoyos al interior del partido, menos fondos y relaciones con el círculo político se quede con una codiciada candidatura. ¿Podría hacerlo en otras entidades? ¿Podría hacerlo con otros nombres?, son algunas de las preguntas que empieza a hacerse el mundo político.

 

 

 

Estos resultados demuestran que, por ahora, las acusaciones contra Trump por la guerra iniciada en Irán, las denuncias en su contra por la construcción de un salón de eventos en la Casa Blanca y las críticas lanzadas de manera interna por figuras que vuelven a mostrar distancias no son suficientes para vencerlo y que el magnate continúa con fuerza política y electoral como para ganar codiciadas elecciones.

A pesar de las polémicas que lo envolvieron en el pasado, Paxton logró hacerse con la candidatura y esto fue, en gran parte, por el apoyo que recibió de Donald Trump.

Esto no solo podría desbaratar algunos planes al interior del Partido Republicano, sino también los del Palacio Nacional. El gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum confía en una derrota oficialista en noviembre que obligue a Trump a retroceder en sus posturas más duras para recuperar espacios del centro. Entre ellas, por ejemplo, las tensiones y las presiones sobre México. Sin embargo, si los números le son favorables a pesar de todas las tensiones que existen en Washington, el magnate podría, además de ganar, salir reforzado para un período final de su administración aún más duro con consecuencias desconocidas para México. Sin embargo, el escenario, por ahora, es aún más incierto.

Con información de La Política Online

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *