El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, llamó ayer a los “socios (de Washington) en todo el mundo” a responder “con firmeza al abanico de terroristas, desde Hezbollah hasta el cártel de Sinaloa”, e insistió en que su país debe recibir apoyo en su política de sanciones contra Irán, “principal Estado patrocinador de este tipo de criminales a escala mundial”.

Bessent hizo estas afirmaciones en la conferencia “No al dinero para el terrorismo”, del grupo de Acción Financiera Internacional, con sede en París, que coordina la actuación de los estados para prevenir y combatir el blanqueo de dinero y el financiamiento a este flagelo.

“Si hablamos en serio sobre ‘no financiar el terrorismo’, entonces tampoco debe haber lugar para excusas”, reclamó el funcionario estadunidense a los delegados de más de 60 países.

El secretario del Tesoro aseguró que “ningún adversario ha sentido la fuerza de la diplomacia económica estadunidense con mayor devastación que Irán” mediante la operación Furia Económica impulsada por el presidente Donald Trump y pidió que las naciones de Europa, Medio Oriente y Asia se unan a esta campaña.

“Requerirá que nuestros socios en todo el mundo respondan con contundencia a la diversidad de terroristas a los que nos enfrentamos, desde Hezbollah hasta el cártel de Sinaloa. A medida que las amenazas trascienden fronteras, nuestra unidad de propósito debe trascender cualquier límite”, señaló en su discurso divulgado por el Departamento del Tesoro.

Hezbollah, designada por Estados Unidos como entidad terrorista en 1997, es una organización político-militar libanesa con representación parlamentaria y presencia en el gobierno. Fue fundada en 1982 por clérigos musulmanes chiítas para combatir la invasión israelí del sur de Líbano ese año. El grupo nació con el apoyo, entrenamiento y financiamiento de la Guardia Revolucionaria de Irán.

“En resumen, si comparte nuestra indignación por la agenda desestabilizadora de Irán, los terroristas que buscan tomar como rehén la economía mundial, los cárteles de la droga que envenenan nuestras comunidades y las amenazas a vidas inocentes, entonces es el momento de unirse a Estados Unidos para actuar con decisión”, continuó.

Asimismo, Bessent expuso que su dependencia se ha “modernizado” y que “en el siglo XXI las sanciones no deben prolongarse tanto como para que sus efectos previstos generen consecuencias no deseadas”, sino que son “más eficaces cuando son agresivas y selectivas, con plazos definidos para garantizar que alcancen sus objetivos específicos.

“Lo vimos con las acciones históricas del presidente (Trump) en Siria y lo estamos presenciando nuevamente mientras Estados Unidos guía a los venezolanos hacia la prosperidad tras décadas de represión. Nuestro enfoque mantendrá la agilidad para maximizar la eficacia”, añadió el secretario al hacer referencia a dos casos en los cuales Washington flexibilizó sanciones económicas de larga data, luego de conseguir sus “objetivos específicos”.

(Con información de Afp)

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