• “Lo haremos tan pronto como el gobierno de México nos dé luz verde.
  • “De la mano de GPO encontraremos el camino para regresar al mar a su estado anterior, previo al uso de la tecnología en la agricultura”

 Con la estrategia de atender un sitio a la vez, avanzar poco a poco, de manera gradual se puede resolver el problema de la contaminación de la bahía de Ohuira, afirmó la doctora Valeria Souza Saldívar, una de las más reconocidas científicas en ecología evolutiva y microbiana a nivel mundial

“Para salvar el mar, empecemos por la bahía de Ohuira”, expresa la científica, quien con dedicación y empeño logró, después de muchos años de trabajo, el rescate del Valle de Cuatro Ciénegas, en Coahuila donde, con el apoyo y respaldo de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio), logró “revivir” un ecosistema que es conocido como la Galápagos mexicana.

Es así conocida por la gran cantidad de especies endémicas de esa región, que no existen en otro lugar del planeta, y que por décadas se pensaban desaparecidas por afectaciones en el entorno ecológico de la zona.

 

Manos a la obra…

La científica mexicana, especializada en ecología evolutiva y microbiana, cuya investigación se ha enfocado en entender las causas de la biodiversidad en microorganismos y cuáles son los procesos evolutivos, fisiológicos y ecológicos involucrados su adaptación, diversificación y especiación de los mismos, recuerda que en febrero de 2020 pusieron manos a la obra para aislar bacterias de los manglares sanos de Topolobampo y de una laguna particularmente “marina” de Cuatro Ciénegas.

Sin embargo, en marzo cayó la pandemia “y aunque no dejamos de pensar en rutas para el proyecto, y las muestras levantadas entonces en la bahía de Ohuira han estado celosamente resguardadas hasta hoy, casi dos años después, estamos listos para empezar y lo haremos tan pronto como el gobierno de México nos dé luz verde.”

 

Tres pasos para descontaminar la bahía de Ohuira

Para lograr la descontaminación y remediación de la bahía de Ohuira y recuperar así los niveles de producción pesquera -particularmente del camarón y otras especies comerciales-, la especialista se propone “juntar” las bacterias de los mangles del mismo sistema lagunar Ohuira-Topolobampo-Santa María con los de la laguna de Cuatro Ciénegas.

“Primero hay que entender qué parte está ´rota´ en el mar de la zona, pues ese elemento de la maquinaria bioquímica necesita ser repuesto, y para eso están las bacterias de los mangles y de Cuatro Ciénegas.”

La doctora Valeria Souza explica que, para investigar esta zona, le enseñarán a los maestros y alumnos de preparatorias locales, -cercanas a la zona de influencia del proyecto de la planta de fertilizantes-, cómo se saca el ADN y el ARN, “ya que no sólo les enseñaremos cómo, sino que les daremos las herramientas para monitorear al mar utilizando genes indicadores de su salud”.

A esto se le llama crear capacidades para la sustentabilidad y el Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad (LANCIS) de la UNAM, certificará este proyecto.

El segundo paso será establecer humedales artificiales donde el agua sucia que viene del drenaje de Los Mochis, de los campos agrícolas, de las granjas de puercos y pollos, y del desagüe de Topolobampo, se detenga lo suficiente para ser tratada por las bacterias elegidas y por las raíces de plantas que se van a establecer en estos diques de arena, grava y arcilla.

Con el agua detenida, las bacterias procesarán parte de estos agentes externos para transformarlos de nuevo en aire y vida, mientras que las raíces de estas plantas alimentarán a otras plantas que, al crecer, sacarán el exceso de nitrógeno y fósforo del agua, para transformarlo en materia vegetal con la cual se puede, no sólo capturar carbono, sino también fertilizar los suelos haciendo composta.

 

El tercer y último paso, el más difícil, pero no imposible, será cambiar la agricultura extensiva por la sustentable. “Si este experimento de empoderar a los dueños de la tierra y de la costa funciona en esta bahía pequeña, el siguiente reto sería que GPO y Proman ayuden a propagar el ejemplo por todos lados, además de enseñar a los agricultores a usar poco nitrógeno y pocos agroquímicos. Es un proyecto ambicioso, pero el sueño es posible”, afirma la investigadora.

 

GPO y Proman financiarán el proyecto para descontaminar la bahía

Valeria Souza afirma que resolver el problema de la contaminación de la bahía de Ohuira en realidad no es difícil, ni la solución es inalcanzable, siempre y cuando haya la voluntad de hacerlo y el dinero necesario para ello.

El dinero, en este caso, será invertido por la planta de fertilizantes Gas y Petroquímica de Occidente -GPO-, en asociación con el gigante petroquímico suizo-alemán llamado Proman.

“Estas empresas están comprometidas y condicionadas a limpiar la bahía para poder seguir operando en Topolobampo, y por azares del destino, QB4 y la UNAM seríamos su salvación.”

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