Familias desplazadas de Sinaloa denuncian meses sin despensas y falta de atención del Gobierno estatal
Scarlett Nordahl
Culiacán, Sinaloa.- Las familias desplazadas por la violencia en Sinaloa enfrentan una nueva dificultad: la falta de despensas. De acuerdo con la activista Esperanza Hernández Lugo, quien desde hace más de una década acompaña a personas desplazadas en distintos municipios del estado, durante los últimos meses no se han entregado apoyos alimentarios y tampoco ha existido un acercamiento con la nueva administración de la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable (SEBIDES).
La defensora explicó que, aunque de manera constante familias acuden a solicitar ayuda, la respuesta que reciben es que aún revisan la situación o que no hay disponibilidad de apoyos.
“En el tiempo que estuvo el anterior secretario no se dio ni una despensa. Ahora nos dicen que van a revisar, que van a ver, pero seguimos igual”, señaló.
Hernández Lugo aseguró que la necesidad se ha agudizado debido a que muchas familias desplazadas carecen de empleo estable y dependen de apoyos gubernamentales para cubrir parte de su alimentación.
En el municipio de Choix, donde recientemente realizó un recorrido, dijo tener documentadas más de 100 familias en condición de desplazamiento, aunque considera que el número real es mayor.
“Imagínese cómo está la situación para las personas que sí tienen un empleo. Ahora piense en quienes ni siquiera tienen oportunidad de trabajar”, expresó.
La activista también afirmó que no ha existido un acercamiento del nuevo titular de SEBIDES, Francisco Javier Barrón Aguayo, con los representantes de las personas desplazadas.
“Nadie lo conocemos. Ni siquiera se ha tomado la molestia de hacer una reunión para presentarse”, comentó.
Nuevos desplazamientos en Choix
Además de las familias que permanecen desplazadas desde años anteriores, Hernández Lugo advirtió que la violencia ha provocado nuevos desplazamientos en comunidades del municipio de Choix.
Según relató, habitantes de Agua Caliente de Baca y otras rancherías cercanas han abandonado sus viviendas para refugiarse primero en la cabecera municipal y posteriormente migrar hacia Los Mochis, donde buscan trabajo en los campos agrícolas.
Entre las personas que dejan sus comunidades, explicó, hay niñas, niños, personas adultas y adultos mayores.
“La mayoría termina yéndose porque ahí ya no tienen qué hacer ni cómo sobrevivir”, dijo.
Cuestionan registro y transparencia
La defensora también señaló que algunas familias desplazadas recientemente, principalmente provenientes de Badiraguato, no han sido reconocidas oficialmente como víctimas de desplazamiento forzado, pese a que, aseguró, cumplen con esa condición.
A ello sumó la falta de información sobre la aplicación del presupuesto estatal destinado a atender a esta población.
Recordó que el Congreso de Sinaloa aprobó para este año una bolsa de 75 millones de pesos para acciones dirigidas a personas desplazadas; sin embargo, dijo que hasta ahora no conocen en qué programas o apoyos será utilizada.
“Absolutamente nada sabemos. No nos han informado qué van a hacer con ese recurso”, afirmó.
Sin rastro de compras de despensas
Una revisión realizada por Revista ESPEJO al portal de Compranet Sinaloa no encontró, hasta el momento de esta publicación, licitaciones correspondientes a 2026 relacionadas con la adquisición de despensas para personas desplazadas.
Tampoco aparecen procedimientos de contratación con ese objeto en el apartado de compras y licitaciones del Sistema DIF Sinaloa.
Con información de Espejo

