La Princesa en campaña
ENTRESEMANA
“Si quieres ahora
Porque no te vayas
Me convierto en nada
Para no estorbar…” Alejandro Fernández
MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN
A sus actos en las giras de trabajo por el interior del país la ingeniera presidenta ahora les llama asambleas; no hay rubor, asambleas en inocultable campaña proselitista con el mismo sello que a Morena dio resultado en 2018, 2021 y 2024.
Pero, pero…
¿Tendrá el mismo resultado para la elección intermedia del año entrante? Morena, verdad de Perogrullo, se juega la sucesión presidencial, porque en 2027 está en riesgo su mayoría en la Cámara de Diputados y se le complica la posibilidad de mantener gubernaturas en disputa, como el caso de Campeche.
Demagogia supina, la mentira como divisa en la idea de que se vuelve verdad mil veces repetida, el fracaso de las obras como el Tren Interoceánico y el Tren Maya, la refinería Dos Bocas y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles que podrían ser magníficas, pero navegan en la mar de la corrupción que las convierte en lastre presupuestal porque carecen del factor productividad y de beneficio público.
Veamos un caso y encabrónese porque es un insulto al sentido común, muestra de cómo la Princesa Caramelo y Su Alteza Serenísima han operado en la que se presume máxima juarista: “a los amigos justicia y gracia, a los enemigos justicia a secas”.
¿Usted cree que con desaparecer a Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) en enero de 2025, convirtiéndola en Alimentación para el Bienestar, se recuperarán los más de 15 mil millones de pesos defraudados, el doble de la llamada Estafa Maestra cometida en el sexenio de Peña Nieto?
Eso se llama impunidad con la que Claudia Sheinbaum arropó a Ignacio Ovalle Fernández, director debutante de Segalmex que, cuando se volvió insostenible porque todas las evidencias indicaban que era responsable del multimillonario fraude a la empresa creada sobre los cimientos de Liconsa y Diconsa, el licenciado Andrés Manuel lo nombró coordinador del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (Inafed), en la Secretaría de Gobernación.
Y luego nadie sabe, nadie supo. Bueno, bueno hasta Pío López Obrador demandó a Latinus y a Carlos Loret de Mola por daño moral, exigiéndoles indemnización por 400 millones de pesos, una vez que el honesto y pulcro Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo exoneró, el pasado 20 de marzo de este año, de la acusación de haber recibido dinero en efectivo para la causa de su hermano Andrés Manuel.
Sí, señoras y señores, los referidos apenas entrañan ejemplos de la muchos ilícitos en los que han participado los nuevos dueños del poder que, como los vástagos del licenciado expresidente, ni sudan ni se acongojan porque se saben impunes. ¿Y qué de los 600 mil millones de pesos del huachicol fiscal?
Vaya, vaya, hasta la ingeniera presidenta debe recordar que, por ahí el hoy secretario de Economía, confeso padre abnegado, Marcelo Ebrard le armó un expediente que no es para presumir, en aquellos días en los que la mascarada para decidir quién de las corcholatas lograba la candidatura presidencial de Morena.
Sí, Marcelo la acusó de utilizar recursos públicos para promoverse. Y refirió que Ariadna Montiel Reyes, secretaria de Bienestar, dispuso de los apoyos para la causa de Claudia Sheinbaum, quien casualmente la ratificó en el cargo y se presume iría a presidir a Morena, una vez que Luisa María Alcalde Luján fue diplomáticamente defenestrada del cargo para asumir la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República.
O sea. Todo en familia y en campaña adelantada desde el Poder Ejecutivo Federal. ¿Quién le pone peros a la estrategia?
Sí, hay que mantener el asedio al pasado e insistir en que la situación económica, política y social que priva en el país, es consecuencia de 36 años de neoliberalismo. O sea, desde Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, Vicente Fox y su villano favorito, Felipe Calderón, hasta Enrique Peña Nieto.
No pos sí.
¿Y qué diablos han hecho en 7 años y medio los nuevos dueños del poder? Presume la Princesa Caramelo de que su jefe y mentor político Andrés Manuel López Obrador hizo muchísimas obras, pero, usted lo sabe bien, a cada paso surge la fetidez de la corrupción de la 4T.
¿Le saldrá redondo el numerito rumbo a la elección intermedia de 2027? Porque, es evidente que el respetable acarreado a sus actos de le ha salido respondón y no se guardan críticas y demandas de solución a problemas que son promesa de campaña incumplida.
Ahí tiene usted el desabasto de medicamentos en el sector salud, la ausencia de atención médica pronta, con eso de las citas
El gobierno de la Princesa Caramelo entró en crisis, inocultable condición que la obliga a subrayar su disciplina para con Su Alteza Serenísima, junto con el ajuste en su gabinetazo y la sacudida a Morena.
El pasado fin de semana, en una “asamblea” en Tenango de Doria, estado de Hidalgo, preguntó a su auditorio:
–Los gobiernos de antes no eran así (como el suyo) ¿o sí?
—¡No! –respondió la audiencia.
–Llovía: venían a regalar cobijas, se tomaban la foto y ya, adiós, nos vamos –les recordó la ingeniera presidenta.
—Cochinos, marranos — calificaron los ahí congregados
—Eso –secundó la Princesa Caramelo–. “Cochinos, puercos, marranos”, así decía el Presidente López Obrador.
Después presumió:
–Los gobernantes no debemos ser privilegiados, no debemos regresar al pasado. ¿A poco venían los presidentes así a asambleas antes?
—¡No! –le respondieron.
Pero luego tocó un tema que no tiene excusa.
–Y después, el programa Salud Casa por Casa, que son enfermeras, enfermeros, que van casa por casa a atender a los adultos mayores. ¿Ya vinieron a verlos a ustedes las enfermeras? ¿Sí? –preguntó a su auditorio.
—¡No! — gritaron
Le reclamaron: “no hay doctores y no hay medicamentos”
Y, ya sabe usted cómo es la ingeniera presidenta, pretendió desmentir:
—Pero si están llegando las Rutas de la Salud—. Ahorita vamos a ir a ver por qué no llegan los medicamentos.
–¿En el Centro de Salud sí hay?
—¡No! –fue la repuesta a coro.
Bueno, bueno, el punto es que no había medicamentos en el Centro de Salud, al Hospital de San Bartolo ya no fue.
Sí, la Princesa Caramelo anda en campaña, encabeza estas asambleas mientras su partidazo, Morena, está en la sala de urgencias a punto de ser intervenido con cirugía mayor porque doña Luisa María lo dejó moribundo, dividido y ninguneado por sus aliados el PT y el PVEM.
Hay crisis en Morena y, por supuesto, en el gobierno de la ingeniera presidenta, tanto que al affaire de los agentes de la CIA en Chihuahua se ha extendido para hacer de la gobernadora panista Maru Campos el pretexto patriotero que desvía la atención de asuntos prioritarios.
Usted lo sabe y lo vie: el jitomate está a 80 pesos el kilo, el limón a 75 pesos el kilo y la gasolina premium andaba ayer arriba de los 28 pesos el litro; la economía creció 0.1 por ciento en febrero y, en marzo pasado se perdieron 116,016 empleos, de los cuales 88% eran formales.
¡Ah!, pero dice la Princesa Caramelo que todo está de poca madre en el país. Por eso anda en campaña. ¡Chévere, Drakko! Digo.
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