Crisis de adicciones rebasa capacidad de centros de rehabilitación en Sinaloa, atenciones aumentan un 200 por ciento en el último año.

Mario Núñez

Mientras la crisis de adicciones y el consumo de drogas sintéticas continúa creciendo en Sinaloa, más de 150 centros de rehabilitación y anexos operan sin registro estatal, en medio de cuestionamientos sobre las condiciones en las que atienden a personas con problemas de consumo.

La situación refleja un rezago en la regulación de estos espacios, muchos de los cuales brindan atención residencial a personas en situación vulnerable sin contar con acreditación oficial.

La directora de la Comisión Estatal de Prevención, Tratamiento y Control de las Adicciones (CEPTCA)Martha Alicia Torres Reyes, reconoció que actualmente existen alrededor de 150 centros acreditados; sin embargo, otros 150 o 160 establecimientos continúan funcionando sin cumplir aún con los requisitos mínimos establecidos por las autoridades sanitarias.

Rezago

La situación refleja un rezago en la regulación de estos espacios, muchos de los cuales brindan atención residencial a personas en situación vulnerable sin contar con acreditación oficial.

Torres Reyes señaló que pese a los hechos de violencia registrados en los últimos meses en Sinaloa, los anexos y centros de rehabilitación continúan operando con normalidad y no se ha registrado un cierre masivo de establecimientos.

“Los establecimientos que existen ahorita están operando con normalidad. No hemos cerrado establecimientos”, declaró.

La funcionaria estatal explicó que para obtener el registro estatal, los centros deben cumplir al menos con el 70 por ciento de los criterios establecidos en una cédula de evaluación aplicada por CEPTCA, relacionada con infraestructura, atención, protocolos y condiciones operativas.

Sin embargo, reconoció que decenas de establecimientos siguen en proceso de regularización, mientras otros operan sin acreditación formal.

Uno de los puntos que más preocupa a autoridades y especialistas es que algunos anexos se niegan incluso a recibir supervisiones oficiales.

De acuerdo con Torres Reyes, recientemente dos establecimientos perdieron su autorización precisamente por impedir el ingreso del personal encargado de las revisiones.

“Cuando no permiten la entrada durante las supervisiones oficiales, automáticamente pierden el registro”, explicó.

Aunque la dependencia sostiene que mantiene capacitaciones permanentes para el personal de estos espacios, principalmente en atención de emergencias por consumo de sustancias contaminadas con fentanilo, organizaciones civiles y familiares de internos han señalado en distintos momentos presuntas irregularidades dentro de algunos anexos, relacionadas con hacinamiento, falta de personal especializado y métodos no certificados de rehabilitación.

Creciendo irregular

El crecimiento de centros irregulares ocurre en un contexto donde Sinaloa enfrenta un aumento en el consumo de drogas sintéticas y una demanda creciente de espacios de atención para personas con adicciones.

Especialistas advierten que la falta de regulación efectiva puede representar riesgos para los internos, ya que muchos establecimientos funcionan sin supervisión médica permanente, protocolos de atención psicológica o condiciones adecuadas de seguridad.

Pese al reconocimiento oficial de que más de un centenar de centros aún no cumplen con los requisitos mínimos, las autoridades estatales aseguran que continuarán los procesos de evaluación y capacitación para avanzar en la regularización de estos espacios.

Demanda

La creciente demanda de atención por adicciones en Sinaloa, especialmente entre jóvenes y mujeres, ha encendido las alertas en centros de rehabilitación que advierten un aumento sostenido en el consumo de metanfetaminas y una falta de programas integrales de prevención, rehabilitación y reinserción social.

Desde hace 25 años, la Comunidad de Sinaí, un centro de rehabilitación ubicado en las inmediaciones de El Dorado, atiende a hombres de entre 17 y 65 años con problemas severos de consumo de sustancias.

Su director, Emilio Urrecha López, aseguró que el panorama actual es más complejo que hace dos décadas debido a la evolución de las drogas y el impacto social que generan, sin embargo, la demanda aumentó hasta un 200 por ciento, si en un año se recibían 5 llamadas al día, hoy están recibiendo hasta 20 para pedir información.

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“Hace 25 años las sustancias no eran las mismas. Ahora son más sintéticas, más químicas, más agresivas, más destructivas y más adictivas”, señaló.

Aunque el temor nacional gira en torno al fentaniloUrrecha López explicó que en Sinaloa aún no se registra una alta incidencia de pacientes consumidores de esa sustancia.

Los casos detectados provienen principalmente de personas que llegan desde Estados Unidos o ciudades fronterizas.

Sin embargo, advirtió que el principal problema actual es el consumo de metanfetaminas, particularmente cristal y según estimaciones del propio centro, ocho de cada diez pacientes internados enfrentan adicción a esta sustancia.

El director del centro de rehabilitación aseguró que la clínica cumple con las regulaciones estatales y federales en materia de salud y derechos humanos, reconoció que existe una percepción negativa hacia muchos centros de rehabilitación debido a casos de violencia o malos tratos.

“Tratamos de quitar el estigma de que en los centros se golpea o se maltrata. Si trabajamos desde el resentimiento, nunca recuperamos realmente a la persona”, señaló.

El director destacó que mientras a nivel nacional solo uno de cada diez pacientes logra mantenerse en recuperación, en la Comunidad de Sinaí la cifra alcanza cinco de cada diez, e incluso puede aumentar hasta ocho cuando las familias participan activamente en el proceso.

Sin embargo, advirtió que el fenómeno de las adicciones continúa creciendo y cada vez afecta a edades más tempranas, ya que actualmente se detectan casos de consumo experimental en estudiantes de quinto y sexto de primaria.

“Antes los problemas empezaban en secundaria. Ahora ya vemos niños de primaria que han probado sustancias”, lamentó.

Por otra parte, la directora de la Comisión Estatal de Prevención, Tratamiento y Control de las Adicciones (CEPTCA)Martha Alicia Torres Reyes, explicó que el comportamiento en el consumo de sustancias ilícitas entre jóvenes se mantiene dentro de los parámetros históricos, principalmente en edades adolescentes, donde persisten factores de riesgo relacionados con la curiosidad y la experimentación.

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La falta de regulación efectiva puede representar riesgos para los internos. / Foto: Iván Medina | El Sol de Sinaloa

“No hemos notado como tal un incremento extraordinario. Es como el comportamiento histórico habitual que se mantiene. A nosotros lo que más nos preocupa es el que continúen detectándose casos de drogas contaminadas con fentanilo”, expresó.

Torres Reyes advirtió que el principal riesgo actualmente radica en las drogas adulteradas con fentanilo, debido a que representan un alto peligro de sobredosis y muerte para quienes las consumen.

Ante este escenario, señaló que CEPTCA ha reforzado jornadas de capacitación en primeros auxilios dirigidas al personal de centros de rehabilitación en la entidad, con el objetivo de mejorar la atención inmediata en situaciones de emergencia.

Asimismo, detalló que las capacitaciones buscan que trabajadores y responsables de estos establecimientos puedan actuar como primer contacto ante una crisis médica, aplicando protocolos de atención mientras arriban los servicios especializados.

Finalmente, la directora de CEPTCA subrayó que estas acciones forman parte de la estrategia preventiva para reducir riesgos asociados al consumo de sustancias y fortalecer la capacidad de respuesta en espacios de atención a personas con adicciones.

Con información de El Sol de Sinaloa

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