Morena, la paranoia y la mentira
El discurso inaugural de la nueva presidenta de Morena fue un himno al totalitarismo como única forma de sostener al régimen.
Un régimen que presenta como ataque a la soberanía nacional, una solicitud de extradición hecha por las vías diplomáticas.
Por el camino del totalitarismo van a sostener al régimen que persigue a los que destruyen narcolaboratorios en Chihuahua y protege a un gobernador morenista y a su equipo de facilitadores de la actividad criminal del Cártel de Sinaloa.
Ariadna Montiel puso los nervios de punta a los delegados de Morena en el Congreso Nacional del domingo, porque les dijo que están rodeados de enemigos: apátridas, oposición traidora, soberanía amenazada, promotores de la intervención extranjera, medios de comunicación que siembran la desinformación y el miedo para recuperar privilegios.
Son coartadas para justificar la captura de los órganos electorales, la sobrerrepresentación fraudulenta en la Cámara de Diputados, la apropiación del Poder Judicial, la prisión preventiva oficiosa, la congelación de cuentas por dedazo de la UIF, la asfixia económica para doblegar a dueños de medios de comunicación, la guerra reputacional contra periodistas no alineados.
La “defensa de la soberanía” justifica someter a los “traidores a la patria”.
Pero nada de lo que dijo la nueva presidenta de Morena pasa la prueba de la verdad.
Lo que hay, y está a la vista de todos, es la simbiosis de gobiernos de Morena con el narcotráfico.
El crimen organizado está en las altas esferas del gobierno y en la estructura operativa de no pocos puertos, aduanas, fronteras y aeropuertos.
Morena se ha beneficiado del narcotráfico y otros delitos de grupos criminales para ganar elecciones en el norte del país, escribió el consejero jurídico de AMLO, Julio Scherer.
Nunca habíamos vivido un saqueo mayor que el huachicol fiscal por parte de altos funcionarios del gobierno que, en una primera mirada, sin actualizar ni profundizar, dañaron a México por la cantidad de 600 mil millones de pesos.
Se robaron miles de millones de pesos destinados a la seguridad alimentaria (Segalmex).
Inventaron un millón de familias como beneficiarias del programa de leche subsidiada para los pobres.
Han roto récord histórico de contratos por adjudicación directa a empresas fachada, a los familiares de los gobernantes, a sus amigos y a socios de grupos criminales.
Ocultaron los gastos y contratos de la refinería en Dos Bocas, que en lugar de costar seis mil millones de dólares ya iba en 23 mil millones de dólares.
También escondieron los sobrecostos del Tren Maya, las pérdidas en el aeropuerto.
Dijo Montiel que hoy México vive los buenos resultados de “cuando el presupuesto se maneja con honestidad. La justicia llega hasta el último rincón de nuestra patria…Donde antes hubo abandono, hoy hay presencia del Estado. Donde antes hubo corrupción, hoy hay honestidad”.
Esas afirmaciones son falsas, pero deben repetirse hasta que pasen como verdades.
Para eso doblegan, con contratos o persecución fiscal, a medios de comunicación.
Como refuerzo al bombardeo de datos de una realidad imaginaria, Montiel anunció que viene la entrega gratuita de 30 millones de ejemplares del periódico del partido, Regeneración.
Paranoia y mentira para encubrir su ineptitud, la fusión con el narco y la destrucción de la democracia y del Estado de derecho.

