Rubén Rocha acude a declarar ante la Fiscalía en Sinaloa
El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el vicefiscal general de Sinaloa, Dámaso Castro Zaavedra, también comparecieron ante las autoridades en Culiacán.
Marcos Vizcarra
Después de varios días sin ser visto, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acudió a la Fiscalía para su comparecencia como parte de la investigación abierta en México tras las acusaciones de Estados Unidos por supuestos vínculos del político y parte de su equipo con el narcotráfico. El morenista, sumido en el ojo del huracán desde el señalamiento del Departamento de Estado, pidió licencia de su cargo y ha mantenido un perfil bajo, pero se ha presentado este martes a su cita con la Fiscalía General de la República (FGR). El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el vicefiscal general de Sinaloa, Dámaso Castro Zaavedra, también comparecieron como testigos ante la delegación de la FGR en Culiacán. Los cargos que pesan sobre ellos en Estados Unidos son por asociación delictuosa para importar narcóticos, así como posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseer ese tipo de armamento.
A su salida de la sede de la delegación de la FGR, Castro Saavedra ha asegurado a los reporteros que rechaza todas las acusaciones de vinculación con Los Chapitos y ha señalado que está cumpliendo con la citación que le enviaron. “Confiamos en las instituciones, en el trabajo de las investigaciones y en el esclarecimiento”, ha indicado. Sobre su retorno a su puesto como vicefiscal general de Sinaloa, del que pidió licencia a principios de mayo, el funcionario ha asegurado que de momento esperará a que se integre todo el proceso y la carpeta de investigación.
Castro Saavedra no ha confirmado si Rocha Moya o alguno de los otros ocho funcionarios señalados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos han acudido a la sede para hacer sus correspondientes declaraciones. Sin embargo, el gobernador de Sinaloa apareció a bordo de un vehículo antes de ingresar en el edificio. Momentos después, ha publicado en su cuenta de X que ya había comparecido y que acudirá a todo llamado que le hagan las autoridades. “Lo haré porque creo en el sistema judicial mexicano, confío en nuestro Estado de Derecho y respeto a nuestras instituciones de justicia, que el movimiento de la Cuarta Transformación ha venido saneando y legitimando a través de múltiples acciones reformadoras que profundizan la vida democrática y de justicia de las y los mexicanos”, ha expresado el mandatario.
Rocha, junto a Gámez Mendivil y Castro Saavedra están en la mira de las autoridades estadounidenses junto al senador morenista, Enrique Inzunza; el exsecretario de Administración y Finanzas del Estado, Enrique Díaz Vega; los exjefes de la policía de investigación Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez; el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez; el exsubdirector de la policía del Estado, José Antonio Dionisio Hipólito; y el comandante de la policía municipal de la capital del Estado, Juan Valenzuela Milán. El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, los acusa de conspirar con líderes del Cartel de Sinaloa con protección e información a cambio de apoyo político y sobornos. Por el momento, solo Díaz y Mérida Sánchez se han entregado a los agentes de Estados Unidos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha asegurado este lunes que Rocha no tiene ninguna imputación formal en México todavía y que su citación es parte de las investigaciones que ha abierto la FGR tras la acusación de Estados Unidos. La presentación de funcionarios ante FGR forma parte de uno de los momentos históricos de la política local y nacional, pues los señalamientos incluyen presuntos sobornos y favores políticos para fortalecer a Los Chapitos, quienes han podido ampliar sus rutas, operativos, instalar personas clave en puestos gubernamentales y permanecer en libertad mientras hicieron actos criminales por la ayuda de los funcionarios.
Rocha Moya, el alcalde de Culiacán, el senador Inzunza y ahora el vicefiscal general han negado todos los señalamientos. Sin embargo, la banca mexicana ya ha congelado las cuentas del gobernador y de los otros nueve acusados en sus redes de servicio con el objetivo de evitar sanciones financieras desde Washington y cuentan con fichas rojas por órdenes de aprehensión desde Estados Unidos.
Con información de El País

