TRANSICION

 

Oswaldo Villaseñor

Alejandro Moreno, el dirigente nacional del PRI camina al filo de la navaja, de eso no hay duda. O se convierte en el Jesús Reyes Heroles que tanta falta y con urgencia le hace falta al PRI para recuperar lo perdido- si es que aún tiene remedio- o bien, con sus acciones termina convertido en un nuevo Roberto Madrazo.

Su postura asumida de exigir lealtad al partido y a los mexicanos a sus militantes que empiezan a buscar opciones de trabajo en otros partidos, especialmente Morena, sin lugar a dudas lo colocan en ese filo de la navaja. Muy delgado por cierto.

Pero mientras Alejandro Moreno, exige esa lealtad, el priismo que se ha quedado en el partido y la misma sociedad, empieza a exigir en las mismas redes sociales, una purga de esa militancia a la que consideran convenenciera y desleal. En las redes, los priistas ya se Morenizaron. Emplean con mucha facilidad la palabra Traicionero.

Los mensajes que se ponen en las diferentes cuentas de redes sociales y por personajes militantes y ciudadanos, son fuertes. De traidores y desleales no los bajan y sugieren la expulsión de los mismos.

Ahí empieza lo peligroso del caminar al filo de la navaja. Un pequeño resbalón y se cae para el lado contrario al que exige el militante leal y muchos ciudadanos observan con agrado. Ahí acabaría toda posibilidad de una recuperación del PRI y Alito, convertido en el nuevo Roberto Madrazo, lo sepultaría.

¿Pero cómo se lee hasta este momento a Alito Moreno con sus decisiones de exigencia de lealtad? ¿Y quién lo está leyendo?

Veamos.

1.-En cualquier diagnóstico por elemental que sea, se señala que las derrotas del PRI empezaron con las deslealtades de sus militantes que nunca se castigaron y en lugar de premiarse la Lealtad como en un tiempo lo prometió el entonces líder nacional César Camacho, se premió a la deslealtad.

2.-La segunda causa en importancia del por qué el PRI perdió la confianza de sus electores fue que nunca se deslindó ni castigó de manera oportuna la corrupción de sus militantes que llegaban al gobierno. Sucedió todo lo contrario. El PRI, o sea quienes lo dirigían en su momento, se beneficiaron de la misma corrupción.

3.-¿La pregunta de arranque es la siguiente. ¿Y es Alejandro Moreno ese líder que puede exigir e infundir moralidad y lealtad a los militantes y al partido? Esa es precisamente la primera aduana que tiene que cruzar el dirigente nacional priista. Que los militantes y la sociedad misma, se lo crean.

4.-¿Dónde se observa esa prueba a superar? Muy simple contestarla. En el sacrificio de su mejor amigo, aliado, cómplice en el buen sentido de la palabra y en malo también, el actual diputado federal y ex gobernador de Campeche, Carlos Miguel Aysa propuesto por AMLO para ser el embajador de México en República Dominicana.

5.-Para explicar esa jugada, cabe la anécdota del mandatario que quería mandar un mensaje de renovación moral del gobierno a la gente y a su gente.

Hizo ver su preferencia, su cercanía, su cariño, su amistad con uno de sus colaboradores. En el primer error cometido, lo castigó con todo el peso de la ley.

El mensaje fue claro y contundente. Si castigó a su mejor amigo, con mayor razón lo haría con cualquier otro. Su lucha contra la corrupción, sí era en serio y no solo pose político.

Ganada esa percepción y legitimación, pudo hacer lo que quiso con su gobierno y sus gobernados lo vieron como un gobernante honesto aunque no lo fuera. Sacrificó al personaje a quien ante la gente lo consideraba su más cercano colaborador.

6.-Así de esa magnitud, es o puede ser la jugada de Alito. El posible sacrificio de su sucesor Carlos Miguel Aysa.

Si a Carlos Miguel Aysa se le aplican los estatutos y se le expulsa del partido, no quedará ninguna duda hacía afuera de que Alito va en serio en la moralización del partido y en la exigencia de entender que se tiene que recuperar la confianza de los electores con la limpia de los corruptos y desleales.

Desde luego, todo esto también puede ser pura fachada. Ese es el riesgo de caminar al filo de la navaja. Si se equivoca la decepción social, puede ser mayúscula.

7.-Por lo pronto Alito le manda el mensaje a su militancia y con mayor razón a quienes ostentan un cargo de representación. El PRI tiene que jugar a ser oposición. ¿Lo entienden y lo quieren sus militantes? Eso es lo que está por verse.

Por lo pronto Alito manda un mensaje. Los que ponen por encima sus intereses personales al compromiso con el partido y sus militantes ya no tendrán cabida en el PRI. Uffff… ¿Cuántos se quedarán?,

8.-Lo cierto es que por los movimientos y audacia mostrada, Alito, en este momento histórico, o sea al día de hoy, juega su última carta. Hacer ver al PRI, al PRI que purgó a los desleales y corruptos, como la real oposición social y desde luego, mostrarse él como el verdadero opositor que no se ve por ningún lado que enfrente a López Obrador en el 2024.

9.-Con estas jugadas, Alito desplaza al PAN ante la falta de un líder fuerte en sus filas, intenta ocupar el espacio vacío que amenaza llenar el joven Luis Donaldo Colosio a quien le pelea desde ya la marca política de su padre y de paso se mete de lleno a la sucesión presidencial.

¿Cómo lograrlo?. Empezando por la limpia en su partido. La jugada no está mal tirada. Solo falta ver si su militancia se la compra y se aplica, o lo rechaza y se queda solo con las puras siglas y un reducido priísmo que nada más le alcance para conformarse con unas cuantas posiciones pluris.

La jugada está tirada.

Veremos a Alito como camina al filo de la navaja.

Habrá que estar pendientes.

PASO A PASITO.-El Presidente Andrés Manuel dio un fuerte espaldarazo al ex gobernador Quirino Ordaz en su Mañanera. Dijo que no hay ningún problema para que sea el próximo embajador de México en España y que todo es cuestión de días para que dicho país conceda su beneplácito.

OTRO PASITO.-Que el ex gobernador Malova le organiza o intenta organizarle una cena-encuentro con los empresarios del norte de Sinaloa al gobernador Rubén Rocha.

Ya varios empresarios de Los Mochis nos han comentado haber recibido la invitación por parte del ex gobernador.

¿Fecha? Aun no la tienen.

Y esa cena la pidió Rocha en ese intento de acercamiento a sus amigos príistas o la ofreció el ex gobernador Malova.

Desde luego, esa cena será un blindaje político para el ex gobernador en la era de la 4T que tanto lo criticó en el pasado. Malova fue por buen tiempo el mejor cliente para dirigir sus críticas del entonces candidato Andrés Manuel López Obrador.

Pero hoy se viven otros tiempos, de eso no hay duda.

UN PASITO MAS.-Apúntele. Las cartas de Domingo Vázquez y la diputada Ana Ayala son las figuras que tienen todo el apoyo del Tercer Piso de Palacio de Gobierno para competirle a Gerardo Vargas en su propio territorio.

No lo dejarán que camine solo, está claro.

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