ENTRESEMANA

“O a lo mejor es que hasta hoy Nunca me habías hecho tanta falta como hoy…” Armando Manzanero

MOISÉS SÁNCHEZ LIMÓN

 

Primo hermano, es vox populi que la justicia estadunidense va por ti; en Palacio lo niegan, pero andas preocupado por lo que Ismael El Mayo Zambada pueda declarar ante la justicia de Estados Unidos.

Esa tu preocupación la confió un influyente empresario mexicano al embajador de Estados Unidos en México, hasta el 7 de enero de 2025, Kenneth Lee Salazar mejor conocido como Ken Salazar, quien lo identifica como “el susurrador”. Y…

Ni hablar, primo hermano, a la Princesa Caramelo se la hace bolas el engrudo en esa obligada defensa del fango de la corrupción y la mentira en el que navegó tu sexenio y que salpica al suyo.

Bueno, bueno, eso de salpicar es un decir, porque…

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, suele citar la ingeniera presidenta en esa libre comunión con el Filósofo de Güémez o de plano en estado Chimoltrufia, cuando pretende escurrirse de las preguntas que aluden a la complicidad que implica defender lo indefendible.

Sí, Andrés Manuel, entre lo que sabe tu compadre Rocha Moya y aquello que despepita tu ex amigazo Ken Salazar tus andanzas en asuntos oscuros son indefendibles, por más que la Princesa Caramelo insista en que tú eres el mejor presidente que ha tenido México y que ella está en el top ten de la popularidad que, sin duda, no implica calidad en el ejercicio de gobernar.

Sí, señoras y señores, de pronto aparecen los números, las cifras, las tendencias prodigiosas y harto optimistas y, al fracaso en la revisión del T-MEC la ingeniera presidenta y el licenciado Marcelo Ebrard, en calidad de secretario de Economía le dan el rango de éxito y más. En realidad, se impuso la voluntad de Donald Trump: el tratado se revisará anualmente y carece de vigencia su firma original de 16 años.

Y usted preguntará por qué demonios el presidente de Estados Unidos, con un proceso electoral en puerta, a celebrarse en noviembre de este 2026, no ha abierto la boca respecto de este affaire del Mayo Zambada y ha dejado que el FBI aparezca como el héroe en tanto el exembajador Ken Salazar le recetó una lección a Andrés Manuel López Obrador, en un libro que en su anunciación ya le movió el tapete.

Y es que, por si usted no lo sabía, Ken Salazar reveló que Su Alteza Serenísima le cerró la puerta de Palacio Nacional y se negó a responderle cuatro cartas en las que le exponía que la administración Biden no metió las manos en la captura de Ismael El Mayo Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa que fue traicionado por su ahijado Joquín Guzmán López.

Vaya, Joaquín, segundo hijo de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, en el acuerdo de culpabilidad en manos de la Jueza de la Corte federal de Chicago, Sharon Johnson Coleman, el 2 de diciembre de 2025 admitió haber coordinado el secuestro de su padrino sin injerencia alguna de las autoridades de Estados Unidos.

“(…) el gobierno de Estados Unidos no solicitó, indujo, sancionó, aprobó ni toleró el secuestro”, declaró Joaquín.

Y consideró que, al entregar a las autoridades de Estados Unidos a su padrino “El Mayo”, obtendría un beneficio para él y su hermano Ovidio, conocido como “El ratón”, quien fue capturado en un operativo de las fuerzas armadas en Culiacán, Sinaloa, pero liberado por órdenes de Andrés Manuel López Obrador, el 17 de octubre de 2019.

Mire usted.

Esta historia, construida sobre retazos de información, nació el 25 de julio de 2024, cuando en Palacio Nacional tragaron saliva con la noticia de que “El Mayo” Zambada estaba en una prisión de la Unión Americana, y agentes del FBI lo recibieron en un aeropuerto local del condado de Doña Ana, en Santa Taresa, Nuevo México.

Bueno, ahora se sabe que el piloto que tripuló la aeronave en la que el Chapo fue llevado a territorio estadunidense fue deportado por los agentes del FBI, luego capturado por la policía mexicana quien lo extraditó a Estados Unidos, sin interrogarlo.

Sí, nadie supo que tenía en sus manos a Mauro Alberto Núñez “El Jando”, el piloto de Los Chapitos y piloto de aquella aeronave.

Por eso, por eso a la ingeniera presidenta se le hace bolas el engrudo y, si mantiene esa postura dizque en defensa de la soberanía nacional y se niega a entregar al gobernador con licencia del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se hundirá en esa mar turbia del crimen organizado que involucra a 32 políticos de la 4T y de gobiernos pasados cuyos nombres están en documentos que Gerardo Rincón Flores, abogado de Joaquín “El Chapo” Guzmán, habrá entregado, o entregará en breve a las autoridades de Estados Unidos.

Dice la ingeniera presidenta que Rocha Moya “está ubicable porque está ubicable”, incluso en su casa en Culiacán, Sinaloa, amén de que carece de guardia especial y dizque acompañado solo de su familia. ¡Ajá!

¿Por qué la Princesa Caramelo se niega a entregar al gober pese a que, incluso, él aceptó haber negociado con el Cártel de Sinaloa?

¿Pruebas? ¿Qué oculta y qué y a quién o quiénes defiende Claudia Sheinbaum? ¿Cuál es el miedo? ¿Qué le deben ella y Andrés Manuel López Obrador a Rocha Moya?

Sí, el factor en este desencuentro con la administración Trump, que ha llevado a la ingeniera presidenta a asumir posturas que más que auténtica y leal defensa del interés nacional, la descomponen porque se sabe cómplice de criminales.

Rocha Moya sabía que el encuentro pactado para el 25 de julio de 2024 en la finca San Julián, sita en Huertos del Pedregal, jurisdicción de la Comisaría de Bellavista, en las goteras de Culiacán, Sinaloa, con el pretexto de que “El Mayo” mediara en el conflicto personal que tenía con el diputado federal electo Héctor Melesio Cuén Ojeda.

Por eso, Rocha Moya no fue al encuentro, pretextó un viaje a Los Ángeles, California, con su familia, al que igual no fue. Y cerró su participación en esa celada con el asesinato de Cuén Ojeda, e incluso instruyó a la entonces Fiscal General de Sinaloa, Sara Bruna Quiñonez, armara una escena en la que supuestamente lo mataron en un intento de asalto en una gasolinería de Culiacán.

Sí, sin duda el factor es Rocha Moya. Él es la clave, junto con el senador Enrique Inzunza Cázarez.

En su reaparición en redes sociales, la semana pasada, Rocha Moya se curó en salud y argumentó:

“Las acusaciones que se me formulan por una oficina del gobierno de los Estados Unidos son falsas. Hoy queda claro que se trata de un ataque promovido desde la ultraderecha, con la pretensión de menoscabar la soberanía nacional y estigmatizar al movimiento de transformación a favor de los pobres más importante del continente”.

¿Le suena familiar el sentido del mensaje? Ahora resulta que es víctima de la ultraderecha que atenta contra la soberanía nacional y, ¡por supuesto!, la 4T.

Al rato dirá la ingeniera presidenta que la impoluta, honesta y justiciera Fiscalía General de la República lo investigó y es inocente.

¡Ajajá! Y se le construye el papel de víctima que vive aterrado en su casa, acompañado de su señora y la cocinera. ¡Pobre anciano!, ¡pobre abuelo, que vive de su magro salario!, víctima de la canija ultraderecha internacional y de los vende patrias.

¡Fue García Luna!, Fue Calderón! ¡Rocha Moya es inocente! No se ría, porfis. Son capaces, en la 4T lo son.

¿Y qué tal si, con voluntad política y de aplicación de la ley, en lugar de cantar country en un juzgado de Nueva York, canta un corrido en la prisión del Altiplano y saca del atolladero a la ingeniera presidenta?

¡Imposible! Ello implicaría llevarte a chirona, primo hermano, porque tú eres el jefe de la Mafia que jodió a México y se alió al crimen organizado para hacerse de todo, todo el poder. ¿A poco no, Drakko? Digo.

sanchezlimon@gmail.com www.entresemana.mx @sanchezlimon1

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