• Estrategia de 4T para encubrir sus pecados será destruida desde EU

Miguel A. Rocha Valencia

 

Más allá de contactos en las grandes esferas de la información trascendente, está la lógica de los datos, de los hechos que se imponen a las mentiras, montajes y deseos de cambiar la realidad. Piden pruebas de lo evidente y sobrerreaccionan al ser descubiertos en sus presuntas estrategias de comunicación y encubrimiento.

Así, la batahola surgida a raíz de la revelación de que el ínclito gobernador con licencia de Sinaloa está más que cuidado y protegido para que no vaya a sufrir algún accidente ni acepte invitaciones a viajar repentinamente, se reflejó en la reacción de todos los niveles del oficialismo para desmentir la especie y asegurar que el prócer de Badiraguato se encuentra en su domicilio sin cuidados especiales, aunque hay más de 13 mil 500 efectivos de la Guardia Nacional y el Ejército que están a su disposición.

Porque la matazón y secuestros que viven los habitantes de vastas zonas del estado continúan, lo cual es señal de que policías y soldados tienen una asignación distinta a la de cuidar a la sociedad sinaloense, principalmente la de Culiacán.

Pero si la versión de Palacio, Secretaría de Seguridad y la propia Fiscalía del Gobierno federal es cierta, ¡cuidado! No se vaya a enfermar el inocente e incorruptible destacado miembro de Morena o se lo vayan a llevar a dar un paseo por Nueva York. Hay que cuidarlo, no lo dejen solo.

Es más, como de Estados Unidos los irresponsables que lo acusan de narco no presentan pruebas y la Fiscalía de Palacio dice que no encuentran culpa en el inocente personaje, debería regresar a ocupar su cargo de gobernador, a pesar de que en su ausencia, la criminalidad descendió, según datos de Omar García Harfuch, en 40 por ciento, lo cual parece increíble ya que Rocha Moya, según la 4T, es un símbolo de la cohesión y paz social de los sinaloenses.

Pero el problema es que el Gobierno formal de México acusó de mentiroso al de EU, bueno no a todo, sólo una parte, especialmente a sus instituciones de justicia y exembajador, a quienes además atribuye, al igual que el envalentonado exrector de la UAS, de armar una campaña para destruir el gran prestigio, ganado a pulso por él y, desde luego, la cuarta transformación, y eso va a traer una reacción que llegará desde el norte.

Y una de dos, los cuatroteros ya saben que vendrá la reacción de los estadounidenses y por eso hacen mitote y hasta amenazan con demandas penales contra personajes o instituciones de aquel país, o se están curando en salud por lo que viene con nombres y requerimientos judiciales de las distintas cortes de aquel país contra distinguidísimos miembros del mejor Gobierno que ha tenido México.

No nos olvidemos que además de tener a los principales capos del cártel de Sinaloa, destacadamente Ismael Mario Zambada García, a quien ya tenían en la mira desde septiembre de 2024 y, desde luego, a su compadre y socio, Joaquín Guzmán Loera, alias “El Señor”, como lo motejó el mesías tropical.

Tampoco nos olvidemos que en esas cortes del sur de Nueva York comparecen los hijos de El Chapo Guzmán que encabeza Ovidio, quien incluso negoció poner a salvo a 17 miembros de su familia a cambio de dar información.

Ni qué decir de que allá está cantando por voluntad propia el general Gerardo Mérida Sánchez, quien entre otras gracias tiene el ser pieza clave en la inteligencia militar por su paso en las secciones dos, tres y cuatro del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional, es decir, conocedor de operativos, estrategias e información de todo lo que pasa en el país y más con un padrino como el tabasqueño que lo recomendó a Seguridad Pública de Sinaloa.

Más aún, ahora que piden pruebas y explicaciones de cómo se llevaron a El Mayo Zambada, surge la pregunta de si en la Fiscalía del Gobierno son ingenuos o incompetentes, ya que luego de un misterio de dos años, reconoció que detuvo al piloto del avión en que trasladaron al capo y lo entregaron de regreso a Estados Unidos. Ya sólo falta que digan que no lo interrogaron y que no aportó nada.

Por eso no hay duda de que todo es una estrategia de comunicación que prepara el terreno para lo que viene, que seguramente será de escándalo internacional, hechos que ya se intuyen como el entramado de la gran empresa criminal donde están metidos “todos”, incluyendo marinos y soldados, como el caso del huachicol, donde las pruebas gritan complicidades al más alto nivel y que necesariamente fue del conocimiento de quien se dijo el mejor presidente de México, el que cruzó el pantano sin ensuciarse las plumas.

Sobrerreaccionan y se hacen los ofendidos, sacan el acartonado recurso de la soberanía y el ajado discurso de la injerencia extranjera, cuando lo único que hacen los de la frontera norte es combatir la incrustación de los criminales mexicanos en su sistema bancario con más de 100 mil millones de dólares o en el entramado de su planta industrial, donde drogas y huachicol ya contaminaron.

La advertencia es muy fuerte, pues seguramente, ante la insistencia de encubrirse, la 4T recibirá una respuesta que va a cimbrarla, incluyendo en el ámbito electoral, con hechos que revelarán una estrategia tan perversa que abarca la destrucción del sistema judicial, los organismos autónomos y la cooptación de las instituciones electorales que le permitan manipular comicios y buscar perpetuarse en el poder como un medio de subsistencia, porque si llegan otros a gobernar, su futuro está cantado: será cárcel.

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