Yo Campesino / ¿Se quema la 4T?
- A Morena le llega la lumbre a los aparejos, saltan militares y políticos
Miguel A. Rocha Valencia
Coincidentemente con los ajustes en las instituciones de justicia de Estados Unidos, en México se asumen medidas incluso legislativas para “blindar” a posibles políticos señalados como criminales del otro lado de la frontera.
También hay coincidencia en la intención del gobierno mexicano por adquirir 12 naves de combate lo que convertiría a la secretaría de la Defensa Nacional, en la de Guerra, justo cuando empiezan a saltar más nombres de militares ligados al huachicol que incluye robo de crudo con fines de refinación en Estados Unidos y su retorno transformado en combustibles refinados. Eso cuando no hay dinero en el país.
Da la impresión de que se están precipitando las cosas luego de la entrega del general de división Gerardo Mérida Sánchez a la justicia estadunidense quien prefirió ese camino a colocarse en la línea de fuego por todo lo que sabe, ya que a su paso por la Sedena no sólo fue comandante de zona militar sino también muchos años jefe y subjefe de la segunda, tercera y cuarta secciones de inteligencia, Operaciones y Logística del Estado Mayor de la Presidencia.
O sea, no se trata de cualquier militar ni siquiera un exdirector de Seguridad Pública de Sinaloa o agregado a la embajada de México en Chile sino de alguien enterado del teje y maneje de la información confidencial incluso de la ubicación, operación y de grupos criminales, empresariales, religiosos, desestabilizadores y personajes de todo tipo, incluyendo políticos y empresarios de alto nivel.
No el balde lo recomendó para el puesto en Sinaloa el dedo chiquito en seguridad del profeta de la 4T y ex director del Centro Nacional de Inteligencia, Audomaro Martínez Zapata quien además fue el enlace para la entrega de empresas a la secretaría de la Defensa Nacional, la cual ejercerá este año un presupuesto oficial de 171 mil millones de pesos, 23 mil de los cuales van a su nuevo cuerpo de Guardia Civil.
Eso además de otros ingresos derivados de las empresas que se les entregaron como aeropuertos, aerolínea, trenes, aduanas y otros no reconocidos, donde si hay déficit, se les otorga el subsidio correspondiente.
En este entramado no dejaremos de mencionar el hecho de que en Estados Unidos fueron detenidos varios miembros de la familia del magnate petrolero, James Jensen junto con su esposa Kelly y sus hijos Maxwell y Zachary, dueños de la empresa “Arroyo Terminals”, acusados de pertenecer a la cadena de huachicol que involucra a altos mandos de la Marina mexicana. Y aunque salieron libres con fianzas de un millón de dólares, serán enjuiciados por participar en la recepción y procesamiento de hidrocarburo robado en México.
Esto es importante porque obviamente van a tener que señalar a sus cómplices en México y cómo pasaban el producto refinado por las aduanas de México, tema que se vuelve más interesante si se toma en cuenta que hasta el año pasado, el encargado de la Agencia Aduanal Mexicana era el general Georges Foullón Van Lissum quien por cierto no ha resuelto el tema de los 562 millones de pesos de un contrato relacionado con la seguridad aduanera y el cual fue otorgado a una empresa experta pero en producción audiovisual, colocación de stands y montajes para bodas, o sea, fiestas y pachangas, pero nada que ver con seguridad y menos en tecnologías de la información.
A todo eso se suman las declaraciones del sábado de la Zar antidrogas y Sara Carter quien luego de la sobadita de que hay cooperación con el gobierno de México, soltó una vez más la posibilidad de acciones directas contra narcopolíticos mexicanos, además de los dichos de Jay Clayton, titular de Inteligencia con sus 18 agencias de seguridad que incluye a la DEA, el FBI y otras, así como lo de Peter Brian Hegseth, secretario de Guerra.
Tampoco se debe dejar pasar la reciente ejecución del líder del cártel Tren de Aragua Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero” y líder máximo de la banda criminal transnacional venezolana en un operativo de colaboración entre Estados y el gobierno de Delcy Rodríguez.
El mismo Donlad Trump lo dijo directo al decir que pondrá en la mira a quien no colabore en la lucha contra los grupos criminales clasificados como organizaciones terroristas.
Es obvio que desde la 4T se vislumbra el escenario, seguramente la tienen “cantada” en las diversas reuniones sostenidas entre personeros de México y Estados Unidos, incluyendo con la jefa del Ejecutivo y ante ello, se toman medidas apresuradas como la reciente reforma para prohibir la injerencia extranjera en elecciones y justifica el dicho de la presidenta de que vienen por unos, luego otros y luego otros.
Y en ese sentido, sin que estuviera planeado otra vez salta el gobierno mexicano y sin contar con una partida presupuestal exprofeso, entra al mercado de los aviones y ya quiere comprar una docena de naves de guerra que no van a sustituir los ya existentes en la flota mexicana sino a fortalecerla, como si estuvieran pensando en que vamos a guerrear con alguien.
No es que pensemos mal, pero esto huele muy raro, hay muchas coincidencias donde lo único seguro es que la 4T se juega su supervivencia en el poder y muchos de sus miembros, su libertad.

